Una de las cosas que más me disgustan es que me induzcan a algo, sea malo o bueno. Estoy doblemente disgustada. Por un lado, no tenía intención de volver a hablar de la Lady en este blog y, por vuestra sorprendente reacción, no me ha quedado más remedio. Por otro, me habéis hecho releer el artículo de presentación, revisar vuestros comentarios un par de veces y, para colmo, reflexionar al respecto. Dos pérdidas de tiempo.

Aquí hay algo que no funciona. Como es lógico, contaba con que los amigos de la Lady reaccionaseis en un primer momento con recelo, incluso con antipatía, pero lo que no esperaba es que perdieseis el cerebro por el camino. La mayoría no habéis entendido una palabra de lo que he dicho.

Si estuviésemos en el blog de Milady, esto no tendría importancia, es más, lo frecuente es que cada uno tengáis una interpretación distinta de lo que escribe porque, sin ánimo de critica, reconoced que no es muy transparente que digamos. Antes de que os sulfuréis, recordad que vosotros mismos lo habéis comentado en sus artículos. Yo me explico perfectamente y si ella os enlaza como amigos es porque considera vuestros escritos inteligentes y sensibles, así que sólo hay dos conclusiones aceptables: O bien habéis imaginado más que leído y habéis presupuesto más que deducido, o bien le habéis dado vacaciones a vuestras agotadas neuronas.

Por el tono de vuestras reacciones en la presentación, me temo que a estas alturas de párrafo estaremos como estábamos, así que antes de que os dejéis llevar por la sinrazón, haceros el favor de buscar en cuáles de mis palabras habéis hallado la clave para decir barbaridades como las siguientes:

- “Cuidadito con molestar a mi amiga”
- “Si no miramos nosotros por Milady esta Lam en dos días nos la ahoga”
- “Ojito que te suelto al fantasma de mi bitácora y te enteras”
- “…liga del rescate… pobre Milady… que nos la van a maltratar!!!”
- “Para ser una “mala interesante” al menos se requiere algo de originalidad”
- “Esto es pura envidia”

Cualquiera que no conozca el texto al que contestáis ofendidos, furibundos y/o decepcionados, deduciría que alguien amenaza con hacerle mucho daño a una tal Milady. Cualquiera que lea la presentación obviando vuestros comentarios, deduciría que una tal Lam necesita ayuda para defenderse de una tal Milady.

No estáis dispuestos, lo sé, pero si quisieseis hacer gala de la inteligencia que la Lady os presupone, encontraréis muchas pruebas que corroboran la segunda deducción. Os reto a que encontréis una sola expresión que corrobore la primera.

Estoy muy cansada, son muchos años de ostracismo y calabozo. Todavía estoy entumecida y noto las agujetas de los primeros movimientos. Me estoy resintiendo de la falta de costumbre, así que seré breve y clara, que es como soy. No quiero meterme con la Lady, sólo respirar fuera de sus celdas. Lo que aquí se escriba y se comente no girará en torno suyo, pero no será ajeno a ella. No escribo en contra de la Lady, sino lo que ella no se atreve a escribir. Espero que haya servido de algo este esfuerzo porque no pienso repetirlo. En cualquier caso, lo dicho, aquí cabe todo, incluso la testarudez.

Sed felices. Suerte.